La imagen del
daguerrotipo es rica en valores tonales,
contrastes y saturación. En cambio
el calotipo, creado por Talbot, reproduce
una imagen más bien difuminada más
parecida a un dibujo que a una fotografía,
es por este motivo que el calotipo tiene
una definición más artística,
lo que para algunos puede ser un atractivo
a la hora de elegir un método de
captación de imagen.
Las imágenes obtenidas a través
del calotipo se obtienen en papel a la sal,
un papel fotográfico en el que la
imagen está contenida en el interior
del papel, por eso es especialmente suceptible
de llegar a degradar la imagen.
En 1851 se crea el colodión húmedo
que poco a poco irá desplazando al
daguerrotipo. El colodión húmedo
es un proceso que durará hasta cerca
de 1890.
El mecanismo consiste en introducir el papel
de albúmina y en procesos fotomecánicos
que permiten estampar la imagen fotográfica
en tintas. Con la unión del colodión
húmedo, el papel de albúmina
y la fotolitografía el fenómeno
fotográfico se dispara en todo el
mundo.
Será Frederick Scott Archer quien
inventa el colodión húmedo.
Su proceso es similar al del calotipo. Genera
un negativo a partir del cual se pueden
realizar copias, con la particularidad de
realizar el negativo sobre vidrio.
Y se basa en el uso del colodión;
algodón pólvora disuelto en
éter. Se extiende el colodión
sobre una placa de vidrio y se le añede
nitrato de plata. Esta emulsión da
lugar a la imagen negativa. La plancha se
introduce en la cámara fotográfica,
se expone a la luz y se obtiene una imagen
que posteriormente se revela introduciendo
la plancha en un ácido.
Al igual que los otros métodos se
lava y se fija obteniendo el negativo con
el que se sacarán las copias positivas.
Las ventajas del colodión sobre el
calotipo son en primer lugar el empleo de
sustancias de fácil adquisición,
en segundo lugar la imagen se obtiene sobre
una capa muy fina lo que implica mayor nitidez
de imagen y por último, el empleo
del vidrio permite transferir la imagen
con más rapidez, exactitud y facilidad.
Las cámaras más populares
en la década de los ochenta son los
estereóscopos de doble objetivo.
La cámara más novedosa creada
por la casa Kodak en 1888 siguiendo los
pasos de los modelos Eastman Walker (18885)
y Cossit (1886) que permiten tomar cien
vistas con película de rollo y con
botón disparador comercializada bajo
el lema “Usted apriete un botón,
nosotros hacemos lo demás”.
A continuación la cámara “Electra”
según la publicación la “Ilustración
Ibérica” era una cámara
con la que se obtenían retratos para
ser entregados en un minuto, sin experiencia
previa.
La más rápida y económica
del mundo especialmente dirigida a los fotógrafos
ambulantes.
Entre 1900 y 1910 la técnica fotográfica
avanza considerablemente. La prensa especializada
informaba sobre nuevos modelos de cámaras,
objetivos, papeles y placas empleados tanto
por aficionados como por profesionales.
Durante esta etapa existía una amplia
gama de tipos de papel, albúmina,
a la sal, bromuro, carbón, celoidina,
citrato, goma bicromatada y platino.
Con el procedimiento a la goma se consiguen
altos contrastes, blancos y negros brillantes.
Tras el empleo de las gomas le sigue el
uso de tintas grasas.
Las marcas populares fueron Charbon Velours,
Fresson, Farinand, Guilleminot, Luna, Stella
y la Gama Lumière. Durante la segunda
década las marcas serían Gioconda,
Van Busch o Blue Start entre otras.
En los años treinta los papeles más
gastados son Leonar y Mimosa. Las placas
de cristal son importados. Algunos de los
fabricantes más populares son: Lumière,
Jougla, Agfa o Kodak.
Las películas se usarán tanto
de rollo como planas, kodak lanza al mercado
los Film-Portrait, de emulsión rápida
y las películas Premo Film-Pack que
permiten cargar y descargar a la luz del
día. Agfa comercializa película
en bobina de 9 x 12cm. |